«La tarde había llegado, no con tranquila belleza, sino con la amenaza de violencia». Con esta frase —de las más inquietantes de la novela— se intuye buena parte de lo que El señor de las moscas lleva setenta años proponiéndonos: que el horror no irrumpe siempre como catástrofe, sino que se desliza poco a poco,… Leer más »