, archivado en Game of Thrones

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Sandor Clegane: “Combatimos contra la muerte. ¡No puedes vencer a la muerte!”

Ja. ¡Y un cuerno!

Not today.

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Es el relato más viejo e imperecedero de la humanidad: la batalla del Bien contra el Mal. La luz contra la oscuridad, el fuego contra el hielo. Ahí burbujea la pulsión del heroísmo. El querer vivir de pie superando la tentación del desaliento, aceptando el coste y abrazando el sacrificio. Porque la historia del hombre es la de la lucha por la libertad. Por eso ha funcionado tan bien la épica -tan esperada y esperable- de estos vibrantes y caóticos 80 minutos, porque apela a ese instinto humano tan profundo: el de la supervivencia.

“The Long Night” ha sido el mayor espectáculo televisivo de la historia de la serialidad. Por nivel de producción, por clímax narrativo, por agonía bélica, por expectación global. Desde aquel anuncio, entonces casi anecdótico, de “El invierno se acerca”, ocho temporadas convergen aquí, en una madrugada sangrienta y abrasada en medio del hielo. Si la semana pasada critiqué el derrame sentimental y las mayúsculas con las que se enfatizaba el silencio antes del apocalipsis, este 8.3. ha cumplido lo esperable para la madre de todas las batallas.

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Desde esas nerviosas manos de Sam Tarly -que son también las del espectador-, el episodio se toma su tiempo para tensar la cuerda. En un capítulo con un montaje que apuesta por el barullo y la desorientación -especialmente en la primera mitad- ha resultado elegante iniciar el capítulo presentando el espacio mediante un largo plano-secuencia. Ese orden y esa planificación (que no por casualidad remarcan el papel de dos personajes no-guerreros como Tyrion y Bran) desembocarán en un cacao visual de cabezas cortadas, amasijos de carne y criaturas viscosas. Es un inicio callado, donde el silencio es el miedo. A veces solo se escuchan unas pisadas en la nieve o el crepitar de la hoguera. Las miradas. La ansiedad. La sorpresa inevitable.

Porque una vez que empiezan las bofetadas, apenas pasados 15 minutos desde el inicio, Miguel Sapochnik pone toda la carne en el asador. Absolutamente toda. Melisandre es quien enciende literalmente las brasas al alumbrar las armas de los dothrakis. Después es un no-parar: ataques, contrataques, escuadrones de inmaculados, dragones, murallas, repliegues, arqueros, espadazos, duelos aéreos, gigantes zombies, fuego azul, desesperación, coraje, destrucción, muerte y más muerte. Y una última y afilada sorpresa. El toma y daca deja sin aliento al espectador, sobrepasado por esa montaña rusa audiovisual que es “The Long Night”. A veces costaba seguir dónde estaba quién, pero esa sensación de confusión está buscada, intuyo, para meter al espectador en medio del desbarajuste y hacerle cómplice sensorial de semejante Armagedón.

Por eso, el único problema grave del capítulo no ha sido narrativo ni dramático, sino técnico: demasiada oscuridad. Ignoro si con una tele pistonuda de 4K la cosa se ve diferente, pero en la mía he tenido que pasar la mitad del episodio entornando los ojos para espigar a los personajes. Es lógico que la Gran Batalla haya ocurrido de noche y en medio de un temporal en las alturas, pero, ¡demonios!, al director de fotografía se le ha ido la mano. Aunque la intensidad fuera otra y la sensación agónica quedara a varias leguas, tengo mejor recuerdo de la blancura de la masacre de “Hardhome” (5.8.) e, incluso, del asalto también nocturno del “The Watchers on the Wall” (4.9.), que de este “The Long Night”.

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Más allá de ese defecto que ha mermado la espectacularidad, los momentos más emocionantes del capítulo han venido con los planos cortos, realzados por esos casi cinco minutos donde una dulce melodía de piano musicaliza lo inevitable, a cámara lenta, mientras los Hijos de la Noche avanzan. La cercanía de la muerte multiplica la carga de profundidad de una mirada, una conversación o un gesto: la bella y tierna despedida entre Sansa y Tyrion, el espanto de un tiarrón como Sandor Clegane ante lo imposible, la mirada de incredulidad de Daenerys cuando descubre el traje ignífugo del Señor de la Noche, el sacrificio de Beric, resucitado tantas veces para cumplir esta misión, la tristeza de Daenerys por la muerte de su siempre leal Jorah, el bailongo “qué le decimos al Dios de la Muerte” de Syrio Forel, o el último adiós fraternal entre Bran y Theon. Son escenas que adquieren una fuerza especial precisamente por la memoria narrativa que atesoran. Están llenas de ecos visuales, sentimentales o narrativos. Por ejemplo, se cierra el círculo de la Hermandad sin Estandartes, al cobrar pleno sentido su misión divina, Sandor Clegane rememora tanto su interludio existencialista como esa intensa amistad paternal con Arya, o se completa la redención de Theon regresando a su casilla de salida. Tanta siembra se recoge con suavidad, sin empujar. Es una de las dianas de este excelente episodio.

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Existen incluso dos elementos clave que nos retrotraen a los albores de la serie. La mortífera daga con la que Arya salva la función es la misma con la que, allá por el segundo capítulo, un mercenario intentaba cepillarse a un comatoso Bran, como reconstruyen en Vulture. También ostenta memoria la misteriosa admonición de Melisandre (*): “Ojos marrones, verdes… y azules”. Ojos que la bravucona Arya cerraría, como le avisó allá por la tercera temporada. Parece que ya solo resta el verde reptiliano de Cersei Lannister

(*) Como le comentaba al amigo Javimgol esta mañana, la parte que narrativamente más me ha costado integrar en el episodio ha sido la aparición de la divina Melisandre. Sin duda, es algo que los creadores han plantado de forma conveniente a lo largo de estas ocho temporadas, recordándolo de manera reciente. No es casualidad tampoco que el desvanecimiento de la Mujer Roja sea contemplado por Ser Davos, dado el espanto de aquella macabra purificación. Hasta ahí todo correcto y lógico. Donde me pierdo un poco es en la raíz teológica del asunto. Sí, sé que existe R’hllor, que si Arya Stark y Azor Ahai, que si el Príncipe Prometido… Pero, no, mi única duda es que me abruma la sensación de que me falta biblia (¿o necesito una memoria muchísimo más precisa?) para entender mejor el porqué y el cuándo. Las reglas internas de esa religión, vamos, las llagas de sus milagros. Es, en todo caso, un asunto donde me gustaría indagar más algún día, puesto que la variedad religiosa del universo Martin resulta más densa de lo que parece a primera vista. 

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No es ni mucho menos la primera gran batalla de la serie; al contrario, ha habido al menos una en cada temporada. La diferencia es que esta vez la máxima de la serie emergía con toda su trágica angustia: «Cuando se juega al juego de tronos sólo se puede ganar o morir». Y la muerte, ay, siempre juega con ventaja. Por eso no han sido pocas las piezas que han abandonado el tablero: Ser Jorah Mormont, Beric Dondarion, Melisandre, Dolorous Edd, Theon Greyjoy, Lyanna Mormont… Son muchas despedidas. Tantas que, cuando Jon Nieve corría para batirse en duelo con la muerte, pensé que la serie iba a recuperar viejas audacias dramáticas antes de lo previsto. Porque esta vez ni los todopoderosos dragones han sido antídoto suficiente contra la tiniebla.

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(Ilustración de Javier Ezcurra)

Por suerte, Jon Snow no la diña y Arya, fiel a la habilidad que lleva desarrollando desde el minuto uno, devuelve la serenidad al relato. No es aún la hora para los principales alfiles. Es lógico: quedan tres largos episodios y, tras derrotar al Rey de la Noche, Game of Thrones tiene mucho carrete aún para desenredar el relato político. Cersei. Euron. El conspirar como forma de vida y la traición como lema familiar.

Not today.

Poniente ha superado su mayor amenaza externa. Una vez burlada la muerte, ya pueden regresar los juegos de salón, las puñaladas por la espalda, el arsénico en la copa y las Varyces purulentas. Porque, como anunció Napoleón, “la victoria tiene cien padres y la derrota es huérfana”.

Lo que traducido al valyrio vendría a ser que el triunfo es un sangriento hijo de la gran puta…

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31 Comentarios

  1. Alex Medina

    Por cierto… que acabo de leer a Sepinwall y no estoy de acuerdo con lo que dice él y sus compañeros de Rolling Stone (y muchas otras críticas) que esto de acabar con el Rey de la Noche tan pronto sea contraproducente porque el clímax ha llegado demasiado pronto y acaba de forma abrupta… Esta serie va de la lucha por el trono y es a lo que dedicará su verdadero final.

    Los caminantes blancos han sido claramente el Macguffin de toda la serie y, como buen artilugio narrativo tiene que quitarse de en medio cuando ha cumplido su misión de llevar la trama hasta su verdadero final. Por otra parte, yo también pensaba tras ver el episodio que la nómina de muertes se dejaba a demasiados personajes importantes, pero me has convencido de que sus muertes serán necesarias para darle gravedad a lo que tiene que venir aún. Es decir, que ya habrá tiempo de llorar por los ‘grandes’.

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    • Jose Valdes

      Pues sinceramente, con la forma de narrar actual ajena a Martin, veo muy difícil que Daenerys, Jon, Arya o Tyrion, mueran en estos 3 capítulos que restan.
      Más bien se han dejado vivos varios secundarios más para esa misión, los Brienne, Gusano Gris, El Perro, Davos…
      No se me ocurre nada peor ni más fuera de lugar que un final feliz para JdT, pero me lo estoy oliendo…

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      • Alberto Nahum

        Uy, yo creo que el final feliz es muy, muy posible. Recuerdo que precisamente por eso, por nostalgia de la primera etapa, en el sarao de HBO en la premiere dije que deseaba una victoria de Cersei, je.

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  2. carlos risu

    Un mareo batalla, me perdí a medio y digo voy mañana lo leo a ver quién queda vivo JA.

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  3. Jose Valdes

    La verdad, no estoy de acuerdo en casi nada.
    Me he llevado una profunda decepción con el capitulo.

    Veamos, coincido en que la oscuridad, sumado a la niebla salida de no se sabe donde, confunde a todos y arruina gran parte de la narrativa al no saber que está pasando.
    Me parece un recurso facilón de peli de bajo presupuesto, la oscuridad camufla las costuras y abarata la producción.
    El capítulo empieza con gran tensión, culminada con la aniquilación dothraki en 5 segundos, quizás excesiva por la rapidez, pero que te mete el miedo en el cuerpo.
    Prosigue con una carga de los muertos que hiela la sangre, ves desde el primer momento que la lucha es imposible, como dice Clegane, que morirán todos, que el hijoputismo ha vuelto a JDT, que no se salvará casi nadie.

    Pero no, empieza el circo y se suceden las escenitas con los dragones, bastante bobos, la confusión continua y, sobre todo, los deux ex machina, un abuso continuo de un tan manido recurso: DeM con Edd el Penas salvando a Sam, con Daenerys salvando a Jon, con Clegane salvando a Arya,con Beric salvando a ambos, con Jorah salvando a Daenerys y como colofón el Deux ex machina de Arya, salida de no se sabe donde, salvando a Bran. ¿Pero esto que es? Señores, que no tengo 15 años mentales.
    Al final caen miles, pero de los importantes ¡ni uno!, es que ni uno, ni Jamie, ni Arya, ni Jon, nadie, ni siquiera Gusano Gris o Brienne, y sí los secundarios como Edd, Beric, la niña mormont o Jorah que ya estaba muerto hacía 3 temporadas, o Theon que no le importa a nadie.
    Muy triste, todo muy azucarado, tenían que haber muerto dos o tres personajes gordos, pero nada. Esto no es JdT. Esto no es George Martin. Esto es HBO buscando audiencia.
    El rey de la noche, vértice absoluto de gran parte de la trama de los libros y el miedo que imponen, ventilado de mala manera. Y sí, me interesan igual o más la luchas por el trono de hierro, pero ¿alguien cree que no va a ser más de lo mismo? ¿Que no van a ganar Jon y Daenerys? ¿Alguien cree que pueden ganar Cersei y Euron?, o que la Montaña matará a Clegane, o ¿de verdad alguien cree que morirán Tyrion, Jon o Sam?.
    En fin, todo lejos de la crudeza de capítulos como “Casa Austera”, todo muy “PARA TODOS LOS PÚBLICOS”, asustando pero no dando, pues muy bien, que les aproveche, yo empiezo a aburrirme.

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    • Jfmoma

      Sr. Valdés, acabo de ver el capítulo y, ha sido un auténtico alivio poder leer unos comentarios con los que no puedo estar más de acuerdo. En sus palabras he encontrado la crítica atinada y afilada que suele practicar el autor de este blog pero que a mi juicio, en este caso ha dejado para mejor ocasión.

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      • Alberto Nahum

        JOSÉ VALDES y JFMOMA: Creo que en otras ocasiones en este blog hemos hablado del asunto de las expectativas o del pacto de lectura, si preferimos. Como he escrito otras veces, desde el final de la quinta temporada yo cambié el chip. La serie ya entonces había dejado de ser tan arriesgada y tan rompedora. De hecho, creo que esa “domesticación” tanto de la trama como de la violencia y el sexo es lo que ha influido, también, para que el gran público entrará masivamente en ella. Por eso, no hay grandes muertes desde la de Twyin, allá por la cuarta temporada. ¡¡Si hasta Jon Nieve fue resucitado!! Dicho esto, incluso con el tono palomitero con el que la miro ahora, hay días donde se les va mucho la mano, como en la semana pasada. Pero el 8.3. justamente tiene lo que se esperaba de algo más “blockbuster”. Pero, vamos, que esto lleva siendo así ya más de dos temporadas, no os puede pillar de sorpresa, ¿no?

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        • Jose Valdes

          Pues la verdad que sí me ha pillado por sorpresa Alberto.
          Por este capítulo en concreto, no por el resto, porque coincido contigo en que la serie perdió hace tiempo parte de su naturaleza inicial de las primeras temporadas, su capacidad para lo imprevisible y la evidencia de la vileza y crueldad del ser humano reflejado en sus personajes.
          De hecho, para mí sucede en un momento concreto, cuando los guionistas deciden “resucitar” al traicionado Jon Snow, lo cual es una traición en toda regla al espíritu de JDT, en que, como en la propia vida, no hay vuelta atrás. Lo mismo decapitan al personaje principal, que dejan manco al Matarreyes, envenenan al Rey en su boda, o casan a Sansa con Tyrion.
          He de decir que también sucede en los libros, después de los 3 primeros, birllantísimos, los siguientes decaen mucho, carecen del ingenio y la capacidad para sorprender de los 3 primeros.
          Ojo, que desde la muerte de Tywin han caído Meñique, Samsay Ramsay, toda la familia Tyrrell, Stannis Baratheon y su hija, Hodor, el Gorrión Supremo, los hijos pequeños Lannister, un dragón, etc, pero hay una serie de personajes que ya parecen intocables (Jon, Daenerys, Arya, Sansa, Tyrion, Jaime…) y sabes que no van a morir de forma vil y traicionera, porque a la audiencia blockbuster no le va a gustar.

          Y en este capítulo, que por cierto, pese a las críticas, me ha gustado mucho, donde confluye toda la amenaza del ejército de los muertos, combatir a la propia muerte, esperaba que de nuevo, nadie estuviera a salvo, que pudiera caer alguno de los personajes importantes y hubiera menos “salvamientos in extremis”, ya muy usados y previsibles, como creo que Martin hará en los libros.

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  4. Flames

    Visto el capítulo 8×03….. lo que voy a decir podría haberlo dicho antes de verlo.

    Coincido en casi todo lo manifestado en el artículo y en los comentarios. En la batalla me costaba ver con tanta oscuridad; creía que era fallo mío, pero veo que ha sido generalizado.

    Respecto a las muertes….. el problema no es que hayan matado a tal o cual, o que muchos protagonistas queden vivos. El problema es que las muertes de Juego de Tronos sucedían por sorpresa, matando a personajes que habían tejido su trama lentamente y que de pronto se les asesinaba. Pero ahora están todos juntos y en batalla. De esta forma sabes que algunos morirán, y sólo queda saber quiénes. Por lo tanto se mata el efecto sorpresa; de hecho se entiende que no hayan matado a personajes principales porque habría sido matarlos “pá ná”. Además los oponentes eran personajes anónimos y sin chicha (excepto el gigante). También pienso que la lucha de los dragones en el aire ha sido confusa y sin tensión ni gracia.

    Ahora se afronta el final; también se acaba con el posible efecto sorpresa porque los personajes están todos reunidos y no creo que haya lugar a muchas traiciones. Lo único que vislumbro es que la Montaña y el Perro lucharán juntos y que Arya matará a personajes clave…. aunque no quedan tantos. Lo que nos venderán es la debilidad de las fuerzas del Norte frente a las de Cersei.

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    • Alberto Nahum

      Por eso la gracia dramática del capítulo ha estado en esos momentos íntimos donde los vivos sentían miedo o se daban un último adiós. Como espectáculo, quitando la cosa técnica para los pobretones que no teníamos 4K, creo que es impresionante. Y, sí, el final será previsible.

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      • Flames

        No quería quitar méritos al capítulo. De hecho me ha emocionado ver a Arya matar al Rey de la Noche, entre otras cosas porque no esperaba su fin en este capítulo.

        Respecto al final…. no lo conozco ;-)…. pero por lógica narrativa nos plantearán en el 8×04 la tensión, en el 8×05 una batalla que se verá casi perdida, con muertes de personajes importantes…. y que acabe con un golpe de efecto (por qué no de Arya, disfrazada de alguien). Y luego un último capítulo de recolección de las consecuencias de todo con alguna sorpresa y ¿por qué no? tristeza.

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  5. Individuo Kane

    De acuerdo con José Valdés. Siempre que veo una escena de acción nocturna sé que me están ocultando carencias: interpretativas, coreográficas, efectos especiales… Detalles. Si uno no se deja influir por el hype, si mira el capítulo con distancia, en realidad no es para tanto a nivel de producción. Está muy lejos no sólo de un nivel cinematográfico sino incluso de la Batalla de los Bastardos.

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    • Alberto Nahum

      Ummm, debería revisar yo “La batalla de los bastardos”.

      Pero en TV, Kane, ¿qué otras cosas ha habido similares, en nivel de producción, a esto? ¿The Pacific en su día? ¿Algo de sci-fi? En todo caso, la espectacularidad no ha sido solo por el nivel de producción (que, por supuestísimo, aún queda lejos del cine), sino por otros añadidos: la épica de la batalla, tan esperada durante años, el clímax dramático global (que hace dos años no estaba aún a este nivel de “locura”).

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  6. jorgespring

    Hola, no pensáis que matar a alguno de los personajes principales en una batalla pierde parte de el efecto sorpresa? Yo por ejemplo veo más probable que Bronn mate a alguno de los dos hermanos Lannister a cambio de las riquezas que le prometió Cersei, Creo que puede ser un giro “sorpresa” que nos acerque a lo que era antes Juego de Tronos y seguramente impacte más que las muertes en batallas.
    Respecto al episodio creo que ha cumplido a la perfección el espectáculo palomitero que se esperaba con ese acercamiento de la serie cada vez más a El Señor de lo Anillos. Como espectáculo creo que hay poco que echar en cara.

    Por cierto felicidades por el blog, es excelente.

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    • Flames

      Pues eso precisamente quería decir; la muerte en la batalla no tiene nada de sorpresa. Sí lo sería en cualquier otro momento y a traición.

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  7. MarcLluís

    Solo decir que durante todo el episodio creía que nos estaban preparando para la derrota de los “buenos” y que, aunque me sabía muy mal, durante todo el episodio me dio tiempo a “aceptar” que era de hecho la mejor manera de acabar GoT, con un poderoso mensaje: a nadie le importa todo lo que habéis discutido, cuándo lo serio llega (cambio climático).
    Así que, aunque grite con Arya, y está bien ver ahora cómo termina lo del Trono (“lo del Trono” que no nos importa tanto ya porque va a haber humanidad), es una lástima haber desaprovechado esa ocasión, que hubiese sido más acorde con las primeras temporadas de la serie (hasta que se convirtió en un blockbuster más, si).
    Un saludo Alberto! Gracias por las reviews.

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  8. Diego

    Vamos que no hay nada malo, ningún fallo, ni nada por el estilo. Este capítulo ha tenido momentos brillantes y momentos rozando lo ridículo. Al final en general ha sido bueno, pero ni de lejos en el top 10 de la serie.
    No voy a hablar de los defectos porque ya se ha dicho mucho, es muy repetitivo estar escribiendo siempre lo mismo, pero para lo que otras series es una mierda, aquí se defiende todo, venga hombre!!
    La dirección no es buena, el guion no es redondo, y el montaje por mucho que digan algunos, es totalmente disperso y caótico.
    Las escenas de Sam, Khaleesi y John hay momentos que no hay por dónde cogerlas, más propio de cine peliculero que de una obra tan densa y calculada como Juego de Tronos.

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    • Alberto Nahum

      Diego, algunos de esos defectos los hemos citado. Yo insisto en que hace ya tres temporadas y media que GoT dejó de ser una obra densa y calculada, como dices. Por eso creo que el pacto de lectura es otro y tienen sentido cosas que en un relato mucho más ambiguo no toleraríamos. Esto ahora tiene más reglas de blockbuster que de la HBO de Los Soprano.

      Responder
      • Jfmoma

        Ahí quería llegar yo, Alberto. Es un tema a analizar el cómo JDT, como buque insignia de HBO viene a ejemplificar, temporada tras temporada, la propia evolución a peor de una plataforma que se caracterizaba por series con una densidad, crudeza, explicitud y riesgo marca de la casa (los nombres están en la mente de todos) para poco a poco ir dejándose todo ello por el camino en la gran mayoría de sus producciones. El motivo supongo que es evidentemente luchar mejor en un mercado dominado por Netflix y al cual cada vez se suman más competidores, pero yo creo que el acabar perdiendo esas señas de identidad le acabará pasando factura. En cuanto el efecto llamada de JDT se desvanezca posiblemente se hará notar aún más. Tiempo al tiempo.

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        • Jose Valdes

          Estoy de acuerdo, Netflix está siendo un cáncer para HBO, se ha rebajado a su nivel: producir mucha cantidad en detrimento de la calidad.

          Series que no te exigan atención como The Wire, Six Feet under, Deadwood o Carnivale. Y cuando han intentado volver a aquello, como Westworld, no ha funcionado, el público de ahora es impaciente, no tiene tiempo, no quiere construciones complejas o desarrollo de personajes, quiere “que pasen muchas cosas” en cada capitulo.

          Nada que ver con la época dorada de HBO, aunque creo que JDT aún está al nivel de aquella época, pese a las concesiones al “gran público” y las cosas comentadas que no han gustado, deberíamos agradecer que se hagan capítulos como la batalla de Invernalia en una serie de TV.

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  9. Flames

    Puestos a fantasear con un final….. con todo el mundo diciendo quién va a ocupar el trono…… me la jugaría a que el trono se destruye y se quedan varios reinos regidos por diferentes personas. Samsa en Invernalia, por supuesto.

    Responder
    • Jose Valdes

      Francamente creo que los tiros para satisfacer a la audiencia van claramente encaminados a una victoria Jon + Daenerys + Tyrion (favoritos del público) sobre Cersei + Euron (“los típicos malos de la película”) y que nos den un poquito más la brasa con los Targaryen, profecía Azor Ahai etc
      Si JdT fuera fiel a sí misma, ganaría Cersei, y además con crueldad y si puede ser con veneno o puñalada traicionera por la espalda a sus congéneres Lannister jaja..

      Responder
    • Flames

      Me contesto a mí mismo; acabo de oír en un podcast la teoría de la destrucción del Trono de Hierro. A mí me cuadra porque sorprendería y a la vez solucionaría muchos “problemas” de acerca de a quién poner en el Trono. A ver qué sucede….

      Responder
      • Alberto Nahum

        Yo estoy leyendo tantas y tan variadas teorías que no me jugaría la mano por nada. Aún. Jeje.

        Responder
  10. carlosrisu

    “Deux ex machina” Dios entre la máquina. Un elemento exterior que resuelve una historia sin seguir su lógica interna . Ok. S08E03 era eso pero ustedes ya lo sabían. Voy a meterme ahora con los “fans ex machina” jaja:

    “Me hubieran gustado más muertos”: OH YEAH

    Porque allá por el 2011 mataron a Edd.

    Pero es que entonces era verano. ¡Ahora es invierno! Están ustedes equivocados: La lógica interna de la serie es que pueden morir, no de que mueran. Esa es la realidad. La de la serie. La de las estaciones sin lógica.

    Es evidente que lo que empezó siendo una serie “arriesgada” ahora es cualquier cosa menos arriesgada pues no necesita infartos, necesitan fans. Y precisamente fans se aproximan a Invernalia conforme se acaba. En realidad ganaremos.

    Excelentes guionistas llevan un par de años conscientes de que importa más resolver tramas emocionales (ellos creen poéticas) para grandes audiencias el amor del fan entregado. Y para qué argumentos si ya los dan ellos. Lo que piensen cuatro pirados que leen libros es lo de menos.

    ¡Pacto de lectura! Jaja, genial palabro.

    Tú sabes Alberto que el verdadero pacto pensábamos que era “vivos contra muertos”. Una mierda 😀

    Responder
  11. carlosrisu

    Ok admito críticas… pero de qué va esta mierda? Visto el capituló 4 y a) borrachera general por haber matado muertos y movidas pareja varias, yo te dejo tú me dejas etc, b) unos viajan al sur otros se quedan (maravillosa estrategia) y salen barcos y matan dragones con flechas y dragones no echan Fuego. What?

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