, archivado en Breaking Bad

El Rey ha inclinado la cabeza. Algo ha fallado en los último cuatro episodios de este quinta entrega de Breaking Bad. Ocurre en las mejores familias numerosas: la primera temporada de Parks and Recreation, la segunda de Friday Night Lights, la tercera de Battlestar Galactica, la cuarta de The Shield o Los Soprano, la quinta de The West Wing o The Wire… Simplemente: la perfección resulta imposible. En algún momento, todo relato televisivo tropieza, los conflictos se espesan, las motivaciones se tornan erráticas y la causalidad desordena sus letras.

(Espoilers a partir de aquí)

Cualquier serie televisiva establece con el espectador un pacto de lectura y lo acostumbra a unos estándares. El problema de Breaking Bad es que venía de una tercera temporada perfecta y de una cuarta que, con pequeños desajustes, fue explosiva, épica e irresistible. Ambas con una estructura temporal y una unidad narrativa nítidas. Autónomas. Por el contrario, la quinta -para ser más precisos, estos ocho episodios que han compuesto el primer tramo de la quinta- se ha revelado como una temporada de transición. Ha sido una tanda de capítulos instrumentales, que pretendían conducir al grupo de un punto A a un punto B. Me explico.

Por supuesto que hay avance narrativo en cada temporada, incluso en cada capítulo. En cualquier relato televisivo comercial siempre nos estamos moviendo de un punto A a uno B (muchas veces en círculos, si así lo exige la psicología dubitativa de los personajes). Es la peripecia argumental. Pero en otros fragmentos de Breaking Bad las motivaciones se construían antes que los movimientos, de modo que hacían crecer a los personajes y les obligaban a variar el escenario -familiar, empresarial, moral- de forma natural, consecuencial, no forzada.

Esta vez todo ocurre a velocidad de vértigo, con muchos “porque sí” por el camino. En especial, desde el efectista aunque discutible “Dead Fright” (5.5.). Como si los creadores hubieran dibujado en la pizarra dónde querían ubicar a los personajes en la parrilla de salida de la verdadera season finale (verano 2013) y luego se hubieran desatendido de trabajar con la meticulosidad que les caracteriza los detalles del trayecto para traerlos hasta ahí. Pongamos un par de ejemplos.

1. Es evidente que lo que complica la segunda mitad de la temporada es la inclusión de Todd en el equipo. Los tipos van a dar el golpe de su vida -volveremos sobre esto más adelante- e incluyen como parte central del dispositivo a un chaval que sí, que ha demostrado colmillo para el crimen (les advierte de una cámara en la primera casa) pero no se ha ganado aún la confianza ni de Walter ni de Mike, gente cauta donde las haya. Y, en efecto, la cosa sale mal. Fatal. Insisto: no me rechina lo más mínimo la casualidad de que aparezca un crío en moto; entra dentro de lo posible y, sobre todo, se nos había anunciado de forma brillante al inicio del capítulo. Lo raro es llevar contigo -en una operación estudiada literalmente al milímetro- a una bomba de relojería como el rubiales de Friday Night Lights. No se nos ha mostrado el necesario crecimiento en esa relación que, a la postre, es el gatillo de la ruptura desastrosa que vendrá después.

2. Walter acaba la temporada en un punto muy interesante: abandona. Ha ganado dinero como para diez vidas y ha demostrado lo que su orgullo testarudo le reclamaba: es capaz de ser el rey. De ostentar el dominio absoluto, de exhibir su genialidad. OK. Tengo algún problema con la saciedad del genio, aunque acepto el envite. Pero lo que no me trago de ninguna manera es que ocurra tan rápido. Una decisión así reclama fuego lento, dudas previas, intentos fallidos. No puede ser que dos capítulos antes Mr. White se marque un speech grandioso con Jesse, recordándole por qué su yo anterior era un perdedor y cómo vendió su futuro por 5000 míseros dólares; no es creíble, tampoco, que en el visualmente sensacional inicio de “Say my Name” (5.7.) obligue a una horda de temibles gángsters a demostrarles quién la tiene más larga y un capítulo y medio después Walter White decida que tanto éxito es suficiente, que sí, que su orgullo está colmado y vuelve a ayudar a las viejecitas a cruzar la calle y a cambiar pañales de Holly. Lo repito: desde la estructura interna del personaje es lógico que el protagonista quiera abandonar. Es un orgulloso patológico, un ambicioso, no un tonto. Sin embargo, durante capítulos anteriores ha tenido muchas y mejores motivaciones para echarse a un lado y decir adiós la metanfetamina azul. Y no lo hizo; al revés, parecía cada vez más enloquecido en ser sombrero y leyenda. Por tanto, una decisión de tal calado habría requerido de mayor tiempo de maduración en pantalla (sé que la secuencia de montaje evidencia el paso de varios meses; por eso me refiero a tiempo de pantalla).

Por todo esto, en general las historias de esta quinta temporada han quedado peor empaquetadas. En todas ha sido fácil encontrar un agujero aquí o una inconsistencia allá (la repetición de las lágrimas de Walt en la oficina de la DEA, Jesse aceptando quedarse a cenar, la facilidad de Hank para encontrar la cagada, ejem, que esperaba…). Incluso, aunque me apene decirlo, en el clímax de la temporada: la muerte del gran Mike Ehrmantraut. Para mí careció del impacto emocional que un suceso así debía haber tenido por moscardones como el “¡qué demonios haces con un móvil si la policía te vigila día y noche y, para más inri, si te acabas de deshacer de todo y de todos!” o “cómo un tipo como tú, que siempre va dos pasos por delante, que ha dicho por activa y por pasiva que Walter es una granada con patas, no tiene más precauciones cuando va a recibir una bolsa que contiene un arma”. Vale que el tipo está bajo presión, desnortado, y que hasta Hank había preparado narrativamente su caída: “Incluso los profesionales cometen errores. Uno de estos días nuestro colega Ehrmantraut va a resbalar. Nosotros estaremos ahí cuando ocurra”. Pero ni la advertencia convence de ese resbalón; demasiado fácil para derribar a un gigante.

Aún así resulta tan poética la escena, con ese punto tan samurái:

http://www.youtube.com/watch?v=fgtrwaWVREU

Junto a la rapidez de las líneas argumentales, la otra gran bofetada que ha recibido Breaking Bad este año estaba relacionada con la verosimilitud. El dichoso capítulo “Dead Freight” (5.5.) y ese espectacular final del que tardas varios minutos en recoger toda la mandíbula. Tiene razón Zoller Seitz en Vulture (el debate también se recoge en ¡Vaya Tele!): Breaking Bad se sale de su marca con el -por otro lado, emocionantísimo- asalto al tren de la metilamina. Como episodio autónomo es fascinante, acción de primera. Como parte de una serie donde un químico se alía con un antiguo alumno para bla, bla, bla… no funciona.

Y no porque Walter White no haya regalado muchos momentos McGyver a lo largo de la serie. Al contrario, Breaking Bad está sobrada de ocurrencias ingeniosas por parte de un tipo que es algo así como un desconocido Leonardo de la química. Eso sí forma parte del pacto de lectura que hace que nuestros estándares de verosimilitud estén bajos. De acuerdo. Pero esto de jugar con horarios de trenes, espacios en el desierto y zonas sin cobertura, uf, es demasiado. Ya no es esa vertiente doméstica, mejor dicho, íntima donde hasta ahora se habían movido las genialidades de Walter. Bastante ruidoso fue ya el asalto magnético a la comisaria… como para, encima, elevar el envite solo cuatro episodios después. Una vez más, ha faltado cocción en pantalla para un salto de tal calibre.

Cojo aire tras el punto y aparte y me doy cuenta de que parece que este año ha sido un desastre. No. Una tanda floja de Breaking Bad sigue estando por encima de una temporada sobresaliente de muchas otras series. Simplemente he intentado explicar por qué el impacto ha disminuido y la calidad dramática ha bajado peldaños. Pero, aún así, la serie ha ofrecido un buen puñado de elementos interesantes.

Como he dicho, los cuatro primeros episodios me parecieron ejemplares. En concreto, ascendería “Madrigal” (5.2.) y “Fifty-One” (5.4.) al panteón de sus mejores entregas. El 5.2., aparte de darle a Mike el empujoncito que le faltaba para ubicarse como uno (¡otro más de esta serie!) de los grandes secundarios de la televisión contemporánea, sirve como ejemplo del enredado campo moral donde se juega Breaking Bad. Al obligarse a no tomar “medidas completas”, el clímax con Lidia sirve para reforzar la humanidad de Mike -un asesino que siempre ha tenido códigos-, hacerse eco de su talón de Aquilés (¡los niños, siempre los niños!) y forzar otro de los dilemas de conciencia que tanto caracterizan Albuquerque, donde las únicas opciones libres son guatemala y guatepeor. La tragedia de Mike junto al río se cocina ahí; su nieta sí que pensará que el viejo la ha abandonado… al menos hasta que cumpla 18 años y se encuentre un porrón de billetes llenos de sangre.

El cuarto capítulo, por su parte, será recordado por abrochar el arco argumental más poderoso del año: la resignada colaboración de Skyler. A caballo entre el drama psiquiátrico y el terror psicológico, la relación Walter-Skyler ha ofrecido algunas de las escenas más turbadoras. Y ha servido para ahondar en la oscuridad del alma enferma de Walter. Soy de los que nunca entendió (ni compartió) el odio anti-Skyler (todo explicado aquí). Como nunca avalé tampoco los injustificados ataques a Betty Draper.

Ambas son víctimas de sus maridos quienes, además, les dejan muy pocas posibilidades de contraataque. Entiendo que la empatía se la lleve nuestro “héroe” pero, ¿qué demonios queréis que hagan ellas? ¿Que Skyler salga a pegar tiros junto con su marido? ¿Que Betty acepte la cornamenta y, además, invite a los escarceos de su marido a casa para montar los tríos? En todo caso, lo único discutible con Skyler es que no acuda a la protección de testigos y mande a freír espárragos (o qué demonios, le meta una bala en el cráneo) al manipulativo Heisenberg. Sin embargo, entre sus motivaciones queda bien explicado por qué no lo hace: 1) Walter Jr. está del lado de papá siempre; no se lo perdonaría jamás ni con la excusa de “lo he hecho para salvar a la familia”; 2) Skyler ha formado parte del imperio criminal de su marido, por lo que no puede argüir sorpresa ni desconocimiento; 3) las andanzas de su marido casi matan a su cuñado, jefe de la DEA para más señas; ¿por qué no lo dijiste antes, cariño?; 4) lo que nos ubica en la cuarta razón: Skyler tiene miedo. Está completamente cagada de miedo: de Walter, de haber traicionado tanto tiempo a su hermana, de ir a la cárcel y perder la custodia de sus hijos, de que los cárteles regresen clamando venganza… Y el miedo paraliza.

http://www.youtube.com/watch?v=eAynkKuk70I

Más ortopédica ha discurrido esta vez la relación WalterJesse, que se ha visto casi sustituida por el triángulo paterno-filial-laboral con Mike. De hecho, Pinkman ha madurado y ha estado más ausente en la trama que nunca: el peso del relato ha virado por completo hacia la última transformación de Mr. Chips en Scarface. El relato se ha resentido, puesto que es evidente que uno de los atractivos -foco incesante de conflictos casi bíblicos- de la historia siempre ha radicado en la manipulable tensión entre maestro y alumno. Ambos han tenido sus tiras y aflojas, as usual, pero el sensacional Aaron Paul ha contado con peor material para lucir que otras temporadas donde se encontraba en el ojo del huracán y contra las cuerdas.  Me intriga saber cómo le harán mantener un papel principal el año que viene, con Walter a la carrera…

Junto a estas cuestiones dramáticas, la serie ha seguido marcando la diferencia visualmente. La fotografía de Slovis pasa del western al noir, de la claustrofobia doméstica a la saturación de los grandes angulares, del inquietante tic-tic de un reloj al zumbido premonitorio de una mosca. Lo he dicho otras veces: Breaking Bad es la serie mejor dirigida, empeñada -a veces con demasiada solemnidad, como en el “Say my name”- en configurar postales para el recuerdo y envolver las frases lapidarias en celofán mítico. Cada cual tendrá su puñado de secuencias memorables: el intrigante flashforward del 52 cumpleaños de Walter, el primer montaje musical mientras cocinan, el suicidio del jefe de Madrigal en el cold-open del 5.2., el ajuste de cuentas de Mike con sus dos traidores, Skyler descendiendo suicida a la piscina, el infartado final del asalto al tren, Jesse escuchando los alegres silbidos de Walter, la duda heatiana de Mike cuando se ve cercado por la policía y ha de abandonar a su nieta, el matrimonio White contemplando una indecente montaña de dinero, las deliciosas transiciones visuales de la última secuencia de montaje al ritmo del “Crystal Blue Persuasion” o, ay, la extrañísima, insana, tensión que se genera en los últimos cuatro minutos, ante tanta improbable felicidad White:

http://www.youtube.com/watch?v=RtGTlie9tBk

Y es que cuando Breaking Bad es buena, no tiene rival.

Los ocho capítulos han sido pródigos en espejos culturales. Desde referencias mitológicas hasta visionar Scarface pasando por las Hojas de hierba de Walt Whitman (el último episodio roba el título de un poema del bardo barbudo). Demasiadas señales para ignorar que Ícaro se ha acercado demasiado al sol. No solo se le derretirán las alas, sino que también ardemos en deseos por saber quién le cortará la cabeza a este rey desnudo. Tras el crimen llega el castigo. Porque ya ha llegado el tiempo de Hank. Y a Walter… a Walter le espera la muerte, muchas muertes.

Deslizándome sobre todas las cosas, a través de todo,

A través de la Naturaleza, el Tiempo y el Espacio,

Como un navío que avanza sobre las aguas

Cantaré el viaje del alma –no la vida sola,

sino la muerte, muchas muertes.

(“Gliding Over All”, Hojas de Hierba, Walt Whitman)

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69 Comentarios

  1. Javier Meléndez Martín

    Impecable análisis.

    Estoy de acuerdo contigo:

    \”Sin embargo, durante capítulos anteriores ha tenido muchas y mejores motivaciones para echarse a un lado y decir adiós la metanfetamina azul\”.

    Como te comenté, para mi la falta de credibilidad, desde mi punto de vista, comienza con el deseo de meterse en el negocio tan pronto, al comienzo de la quinta temporada, cuando podría partir de cero, limpio de sospechas, libre del miedo, con el negocio del lavado de coches como sustento.

    \”Hay un mercado y hay que cubrirlo\” es una línea que no me convence. Parece que ha vuelto para buscarse un retiro. Las razones deberían ser más poderosas que un intento de Vince Gilligan por seguir adelante con la trama a cualquier precio. Pero Walter Heisenberg es nuestra anfetamina, y aceptamos seguir.

    Sobre Skyler y Betty Draper estoy de acuerdo al ciento por ciento. Tampoco he entendido el por qué la ira contra estas mujeres. Pienso en espectadores que no les interesa tanto el relato, como la posibilidad de ver a Don Draper trepar, acumular miserias morales y dejar cadáveres sentimentales a su espalda. Igual que sé que hay personas que sólo consideran buena la cuarta temporada porque Walter es terriblemente violento y mezquino. El odio a Skyler parece el odio a cierta conciencia moral o cierta cordura con el caos. Skyler no es la mujer de Tony Soprano: bastante soporta, como dices.

    Ya estaba esperando tu análisis.

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  2. Roberto

    Yo creo que el hecho de que Walter quiera seguir con el Imperio justo después de la muerte de Gus está mucho más justificado que el hecho de que quiera salirse. Sabemos el gigantesco orgullo que mueve a Walter, su ego desmesurado y como el débil Walter White murió en el sótano de su casa para convertirse en puro Heisenberg. De hecho creo que, a pesar de su inteligencia, se ha vuelto una persona bastante estúpida e irracional en muchos casos. Por eso me resulta raro que quiera dejarlo, no me lo trago para nada y me parece más un ardid argumental para hacer más potente el cliffhanger de Hank (otra de las cosas que menos me han gustado de la temporada).

    Por cierto, me encanta que nombres la fotografía y la dirección, pero me duele que te hayas saltado la música, cuando creo que la producción músical de esta serie roza la excelencia.

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  3. Manuel1

    Oh, ciertamente ha sido una temporada \”uneven\”, pero para mi fortuna me ha dejado buen sabor de boca. ¡La pasé como un niño! Y sí señor, ese \’Fifty-One\’ es magistral (nunca pensé que me repetiría cuatro veces un episodio tan falto de acción, pólvora y violencia… ¡pero es que esos diálogos, esa piscina!… hmmm, caviar)
    Me queda la sensación de haber visto ocho mini-películas (para bien y para mal). El episodio más bajo para mí fue \’Buyout\’, por una cosa más de feeling que racional…

    Ah, y como siempre, después de estos analísis, no queda mucho más que decir 😉

    ¡Saludos!

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  4. Arnold Layne

    Sí, esta ha sido probablemente la peor temporada de Breaking Bad. Normal, considerando su competencia. La primera temporada, aunque corta y anticlimática, fue magnífica como introducción. La segunda y la tercera son casi perfectas. La cuarta tiene un par de baches, pero nada serio.

    El fallo, como apunta, ha sido la duración. La mayoría de agujeros o elementos discutibles se podrían haber solucionado con solo un par más de episodios, así como el asunto del ritmo acelerado. Un poco más de construcción de Todd, una mejor excusa para situar a Mike y a Walter en el lago, una manera no tan pillada por los pelos de que Hank tenga su epifanía (aunque me encanta el momento en sí, como con la muerte de Mike, creo que el recorrido se podría haber hecho algo mejor)…atar cabos, que si no sueltos, flojean.

    Conste también que no comparto algunas de sus quejas. El robo del tren fue inverosímil, claro, pero no creo que desentonase. La atmósfera western que dominó toda la secuencia casa maravillosamente con el universo de Breaking Bad, y como el propósito del robo fue hacernos creer que todo lo que Walter se proponía iría milagrosamente bien, hasta que fue mal, me convence. A su vez, doy por hecho que Mike llama a Saul desde un teléfono desechable, y la elípsis de tres meses mediante el montaje musical está tan rematadamente bien hecha (como se palpa la decepción de Walt con la creciente monotonía de estar en la cima) que no le puedo poner ninguna pega. Es más, lo veo como uno de los mayores aciertos del capítulo y de la temporada.

    En todo caso, sigue siendo Breaking Bad, y si la acumulación de todos estos fallos impiden que esta temporada llega el diez, sigue siendo un ocho y medio/nueve. Tampoco creo que ninguno de los fallos mencionados arruinen lo conseguido en temporadas anteriores (como sí pasaba, por ejemplo, con Lost). Y tampoco creo que sea una temporada de transición. Sí, claro, ha servido para preparar la sangría que va a ser el último acto, pero también ha puesto a los personajes en lugares muy interesantes. Ver a Walt ganando, llegando a la cima (dejándo un buen reguero de cadaveres por el camino , entre los que se encuentra su apaleada consciencia) y cansándose de ella ha sido muy interesante, clave en la evolución del personaje. Skyler ha sido de lo mejorcito, Anna Gunn ha podido lucirse como la que más, y Fifty-One ya es uno de mis episodios favoritos de toda la serie. Jesse ha estado más bien en un segundo plano, pero me ha parecido necesario y justificado. El verano que viene estoy seguro de que cobrará protagonismo.

    Lo que está claro es que, pese a las curvas que haya habido durante el viaje, la trama ya está donde llevamos cinco temporadas esperando a que llegue. Las cosas se van a poner muy negras, me temo, más incluso de a lo que nos tiene acostumbrados en esta bendita serie. Nos van a faltar uñas.

    Me disculpo por lo extenso de mi divagación, pero es que con Walt & Cia siempre hay mucha tela que cortar. Un placer leerle, como siempre, coincidamos o no.

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  5. Mobius87 (@Mobius87)

    Lo de que decide dejar el negocio a mi también me chirría muchísimo.
    Lo acabamos de ver cargarse a Mike, romper su relación con Jesse y hacer muchas cosas más solo para seguir en el negocio y nos ponen un vídeo con musiquilla enseñando que se ha forrado y alá, ya está, lo deja. Pues no, porque si fuese por dinero ya podía haberlo dejado cuando le ofrecieron esos 5 millones de dólares y no armar la que armó.

    La incorporación de Todd también es otra cosa que no me gustó por todo lo que dices. Yo viendo como iba pensaba que lo metían porque traicionaría Walter para robarle el negocio quizás, pero no.

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  6. carlosono

    Primero de todo felicitarle por el fantástico artículo prof. Nahum, pero me ha parecido muy duro.

    Es cierto que esta temporada de Breaking Bad ha sido más rápida, alocada, que las anteriores, pero me ha dado la sensación que esa atmosfera ha sido una cosa totalmente buscada, justificada por el giro totalmente criminal que hemos visto en el protagonista, un Tony Montana en construcción; como si la estructura narrativa subrayase ese giro. (Algo muy parecido vimos en la 5ª temporada de Mad Men, cuando la sutileza se esfumo con el cambio cultural que sucede).

    Me gustaría discutir ciertos puntos que menciona:
    1- El asalto al tren no me parece que se salte las reglas de verosimilitud. Estamos en una serie donde han salido los peculiares primos Salamanca; donde Gus ha aparecido con la cara destrozada, etc. Los conceptos de zona muerta y demás que utilizan creo que existen de verdad y encuentro lógico que una persona como Lydia los conozca. A nivel logístico creo que es bastante simple y, a priori, me chirría más el asalto con los imanes que esto o, a menor escala, el envenenamiento de Brock.
    La inclusión de Todd realmente es un movimiento salvaje, pero estaba claro que se necesitaban al menos 2 personas jóvenes para llevar a cabo el asalto.

    2- El abandono de Walter es cierto que ocurre con poco tiempo en pantalla, pero con la escena donde se le ve en hospital me ha dado la sensación que el cáncer había vuelto y esto era una de las razones principales por las cuales tomaba la decisión. Por otro lado veo a Walt adicto no tanto al “Empire Business”, como él anuncia, sino a la adrenalina que asocia con él y cuando su “imperio” se torna monótono pierde el atractivo. Todo esto unido y la gran cantidad de dinero que ya posee hacen su decisión creíble (según mis estándares).
    De todos modos lo que me ha parecido realmente admirable a nivel de estructura es el uso del tiempo en los dos montajes musicales que articulan el episodio: en uno pasan 2 minutos y en otro 3 meses. Usando el tiempo como recurso formal, a veces en 2 minutos suceden 10 vidas y a veces 3 meses parecen tan insulsos que la vida tan preciada (y escasa) desaparece ante los ojos.

    3- La muerte de Mike. Como leí en algún comentario de la web de Sepinwall, la decisión de Mike de trabajar con Walt y no matar a Lydia son sus “Medias Medidas”; a partir de aquí, aunque sepa que Walt es una bomba con patas, le considera un compañero de trabajo, al cual no teme, ni respeta. En este aspecto es tan arrogante como Walt y al final acabará siendo su perdición.
    En el sexto episodio, cuando deja a Walt cautivo con esas esposas de plástico es porque lo subestima, como lo había subestimado en “Full Measures” con el móvil. De esta forma ya establecen con anterioridad que Mike no es omnipotente y que tiene un punto ciego por lo que se refiere a las capacidades criminales de Walt.
    De hecho Mike no tenía porque pensar que White lo quería matar (aun así se presenta armado al encuetro, no lo olvidemos) y eso unido con el afán de proteger a Jesse y el riesgo que conlleva Saul deja que Walter le lleve la bolsa. De hecho Walt no pretendía matarlo y Walter no lleva la pistola consigo cuando va a hablar con Mike, sino que la deja en el coche. Es cuando Mike, perdiendo los papeles, le canta las cuarenta donde por primera vez Heisenberg mata por orgullo y rabia, que se venía cuajando desde la cuarta temporada con el puñetazo que le propinó Mike en el bar y se había reafirmado con el conflicto de las “Hazard Pay” y el desplazamiento en la figura de padre de Jesse.

    4- También me gustaría destacar que el encuentro del libro de Whitman no es tan casual como parece. El libro ya fue introducido en el 3×06 y aparece en el 5×03 de esta temporada. Aunque Walt decide dejar finalmente la droga son los pecados del pasado los que lo vienen cazando y justamente es el orgullo de guardar un antiguo regalo, donde un gran químico lo alza como héroe.

    A decir verdad es una temporada que me ha gustado tanto o más que las anteriores.
    Tampoco creo que se puedan comparar, pues de la misma forma que la serie trata sobre un hombre en cambio continuo, veo que la estructura ha seguido el mismo camino: cambiando de ritmo, donde motivaciones y movimientos se desdibujan en la violencia de la construcción del nuevo imperio. El protagonista ya no razona tan fríamente lo que hace, va cayendo al pozo de la ambición desmedida. Creo que es justamente lo que la serie requería ahora, pero totalmente diferente de la 3ª o 4ª temporada, donde los objetivos eran otros.

    Responder
  7. Pablo

    Uhm… Hay algo que vengo sospechando desde que he visto el capítulo, y revisionado el inicio del 5×01: el cáncer ha vuelto.

    En el flashforward de \”Live free or die\”, podemos ver a Walter tomando un medicamento en el baño despues de toser con suavidad. Un pequeño detalle, pero que entronca directamente con ese cierre tán magnífico del último episodio. Walter yendo a revisión, sin que sepamos el resultado de esta.

    La cosa es que cuando sale de revisión, en ese momento, le entrega a Jessie los cinco millones y le dice a Skyler que lo deja. Lo cual parece un cambio de opinión radical y extraño, pero a mi me resulta muy simple: le han dicho que se muere. Walter se muere.

    Eso explicaría bastante del final. No creo que lo haya dejado aun (sencillamente entiendo que llega a casa y le dice a Skyler que lo deja, cuando aun tiene que atar los cabos sueltos sobre ese tema).

    Sobre la credibilidad de lo del tren, bueno, tampoco me parece un problema tan excesivo: Breaking Bad nunca pretendió ser The Wire.

    A mi gusto los mayores problemas de esta temporada han sido Jessie (los planes que idea son dignos de Walt, no de él, y está toda la temporada en un plano muy secundario) y que se nota que NO es una temporada completa. Es la mitad de la quinta temporada, y me da que no podremos valorarla en su justa medida hasta haber visto la segunda tanda.

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  8. Jesse James

    Personalmente, yo también creo que a esta temporada 5.1 le ha faltado el metraje que le sobro a la cuarta (con capítulos como \’Open House\’, \’Cornered\’, etc.). Después de 4 temporadas, Mr. Chips estaba con los bolsillos vacíos y había que convertirlo en Scarface en tan solo 8 episodios! Aunque me haya encantado el montaje en el que se resumen tres meses, el mismo evidencia las prisas e urgencias que les han obligado a pisar el acelerador y hacer una elipsis tan larga sobre el ascenso del rey para que Scarface llegue a tiempo y al final del episodio ya duerma sobre esa indecente montaña de dinero.

    Sin embargo, como bien dices, el principio fue perfecto. La fundación del nuevo imperio tuvo esa \”meticulosidad que los caracteriza\” montando puzzles. Primero hay que borrar el rastro de Fring (imanes), luego callar bocas y formar el nuevo equipo (5×02), y conseguir metilamina y otra fabrica (para mi el 5×03 o Hazard Pays, también fue magnifico. Muy original la idea de \”Vámonos Pest).

    Y llegamos al dichoso 5×05. Ante todo, coincido con Arnorld: no desentona con la atmosfera de western y el universo particular de la serie.

    En varias criticas americanas le cayeron muchos palos, todas ellas apelando a si la serie había abandonado su verosimilitud. Y me ha sorprendido mucho que lo secundes, porque estuve muy de acuerdo en su día con un articulo en el que hablabas sobre la verosimilitud y argumentabas que incluso en una serie tan realista como The Wire vemos reflejado los mitos de Campbell en héroes como Omar y sus \”saltos increíbles\” rompiendo las leyes de la física.

    Porque si, todo empezó en una caravana con \”un químico se alía con un antiguo alumno para bla, bla, bla\”, pero la serie evoluciono y nos llevo hasta puntos impensables. No entiendo como después de ver a Walt volando por los aires el piso franco de Tuco (\”this is not meth\”), tortugas que explotan, accidentes de avión, cadenas de fast-food convertidas en imperios del narcotráfico, atropellos inesperados, moscas cojoneras, hordas de narcos asesinados con una simple botella de Tequila, Gus en plan terminator, Salamanca tocando el timbre y un largo etcétera, ahora se cuestiona la verosimilitud de la misma melodía sencillamente porque estén subiendo los decibelios.

    A mi me parece lógico que a medida que vemos la ascensión de Mr. Chips a Scarface sus aventuras ganen en espectacularidad y magnificencia. Como ya he dicho, estoy totalmente de acuerdo, falta \”cocción de pantalla para un salto de tal calibre\”, pero ello no implica que el salto este fuera de lugar o se salga de su marca.

    De acuerdo, la evolución es muy bestia y apresurada, pero Jesse James en algún momento paso de aprender a disparar un arma o robar gallinas a atracar bancos y trenes. Si en la primera temporada pasaba de ser un profesor de química perdedor, a un Heisenberg furioso explotando por los aires el laboratorio de Tuco, es lógico que en la quinta este atracando trenes, del mismo modo que fue verosímil que Jesse pasara de ser un yonki atolondrado a convertirse en el cocinero oficial de Gus en la cuarta (\”Salud\”). Creo que es la evolución lógica dentro de la mitología de la serie y el viaje de todo héroe.

    Hablando del capitulo en concreto, pese a que me encanto toda la escena del tren personalmente el cliffhanger final me dejo algo frio. En el inside breaking bad del 5×05 (muy interesantes, por cierto) Vince Gilligan insiste en lo orgullosos que se sienten de ese episodio (del cual había llegado a decir que \”quizá es el mejor que hemos hecho hasta el momento\”). Eso me parece un poco exagerado, y creo que se debe más a la dificultad que tuvo que representar producir y rodar esa escena (aunque parezca cine, sigue siendo televisión) que a las virtudes de la misma.

    Hay dos motivos principales por los cuales a mi ese final me dejo bastante frio y creo que aciertas señalando a Todd. Pero la incongruencia de que lo escojan para participar en la misión no es lo que más me chirria.

    El primero es que tengo la sensación que los motivos asociados no son lo suficientemente potentes para que las piezas encajen a la perfección con el shock final. Al menos a mi me da la sensación que las piezas que habían ido sembrando durante el capitulo (Walt y Jesse advirtiendo al muchacho de que absolutamente nadie debía enterarse del robo, Mike en capítulos anteriores exigiéndole que acatara las ordenes de Heisenberg sin preguntar, etc.) no son lo suficientemente fuertes o significativas para que luego justifiquen plenamente esa acción.

    Pero sin duda, el motivo por el cual a mi esa escena me dejo tan frio y la tensión dramática no consiguió desencajarme la mandíbula como tantas otras veces es simplemente que los personajes principales que intervienen en el instante final no son importantes. De echo son absolutamente prescindibles, y se han diseñado con el propósito de proporcionar antecedentes a la trama (que Jesse se baje del barco y los conflictos que conlleva, como por ejemplo la venta frustrada de metilamina que le proporcionara un nuevo distribuidor a Walt tras la necesaria muerte de Mike, los convenientes contactos en la prisión del tío de Todd, etc.) Evidentemente matar al crio es una barbaridad, pero creo que esos momentos nos afectan cuando algo esta en juego, nos chocan cuando afectan a algún personaje que nos importa (las otras muertes impactantes de la serie lo han sido en la medida en que afectaban a algún personaje importante….Cuando Walt atropella a los matones que están a punto de acribillar a Jesse, cuando Heisenberg deja morir a Jane, el asesinato de Gale por parte de Jesse del que depende la muerte de Walt, el lilly of the valley de Brock perpetrado por W.W, etc.)

    Lo que no me ha encajado nada es el cliffhanger final. No solo se veía venir viendo la \’felicidad White\’ y lo poco que quedaba de capitulo, sino que denota una vez más las prisas por generar conflictos que como bien dices no se han cocinado lo suficiente (incluso el trillado recurso del \”flashback\” que ata cabos para el espectador, no me cuadra en esta serie). Y además anticipa otro problema que ya había dejado la cuarta al ser una temporada cerrada. Pese a estar en su recta final, después de contar el declive de Gus y el (acelerado) ascenso de Heisenberg da la sensación que al haber corrido tanto en los últimos metros la meta esta demasiado cerca: se ha exprimido tanto zumo que ahora solo queda por contar el duelo Heisenberg-Hank.

    Responder
  9. AlbertoNahum

    JAVIER: Bueno, lo de volver tan rápido, fíjate que se habían quedado sin blanca… No me chirrió tanto. Sí la insistencia posterior, el no conformarse con 5 millones (¡¡5 millones!!) y sí echarse a un lado al final. Walter no hace todo esto por dinero. Ya no. Y me gusta lo de que a la gente no le gusta la conciencia moral (por lo de Skyler).

    ROBERTO: Justo lo que le decía a Javier: el dinero NO es su justificación. Hace tiempo que no. Como tampoco lo es \”su familia\”. Es orgullo puro. Y sí hablé algo de la música: las secuencias de montaje. Pero tienes razón, poco.

    MANUEL1: Es que Fifty-One es violencia callada. A mí no me dejó tan buen sabor de boca, pero porque la temporada fue hacia abajo, en vez de hacia arriba, como la cuarta.

    ARNOLD: Totalmente de acuerdo: lo que le han faltado han sido dos o tres capítulos más para cocer mejor las tramas. Imagina, por ejemplo, que la del tren la van preparando durante un arco de tres capítulos: ¡habría sido mucho más creíble, porque nos vamos acostumbrando a ese salto que supone!
    En cuanto a lo del teléfono, umm, no creo. Quizá lo revise luego, pero estoy casi seguro que es Walter quien llama directamente a Mike (que acaba de dejarlo todo) para avisarle de que Gomie y Hank saben de su abogado y sus pagos. Ah, yo tampoco creo que esté arruinada ni nada parecido (ahí Zoller Seitz se pasaba): simplemente que ha sido una tanda instrumental. Y, por favor, nada de excusarse por ser extenso: los blogs son para eso.

    MOBIUS: Lo dicho, con un par de capítulos que estiraran un poco esto y lo convirtieran en un dilema… A veces pensé (alguien lo apunta) que quizá es el cáncer lo que le obliga a abandonar. Pero: 1) nada indica claramente que tenga cáncer en la secuencia de montaje y 2) ¿por qué de repente el cáncer le va a hacer replegarse? ¿No era el cáncer el motor de su huida hacia adelante?

    CARLOSONO: 1. Quizá lo del tren chirría más porque se produce después de una fantasmada como la de los imanes. Es la acumulación lo que también hace que se lesione la verosimilitud. En todo caso, creo que lo del tren podría haber sido creíble si lo hubieran trabajado más, dilatándolo en varios capítulos, al menos la preparación, la idea, las dudas. Al suceder todo tan rápido no es comparable con otros golpes (siempre más \”íntimos/domésticos\”) que ha pergeñado Walter y cía.
    2. Los montajes musicales del último capítulo son los dos una pasada. Las transiciones del segundo, para enmarcar. Pero las dos cosas que mencionas (la posibilidad de que reaparezca el cáncer y el cansancio de Walter con el \”Empire Business\”) no están avaladas por el texto. De la primera solo vemos el reflejo de su enfado (por no morir, precisamente) en una revisión anterior; de la segunda contradice algo que él mismo había dicho un par de capítulos antes: \”I am in the empire business\” (http://www.youtube.com/watch?feature=endscreen&v=HOcOd_ji70E&NR=1). Para mostrar un cambio de actitud ante lo que hasta ayer era su meta, habría que mostrarlo más.
    3. Con lo de Mike eso mismo he pensado a veces. Pero, no sé, me falta un punto de prudencia, joer, que acaban de quitarle todo lo que tenía en su vida. Subestima a Walter pero, ¿nunca aprende?
    4. Sí, sí, eso está claro. Mira un enlace que pongo al final donde explican todas las relaciones entre Whitman y la serie.

    PABLO: Umm, no me convence. Porque, como decía arriba, el texto no insinúa que el cáncer haya vuelto. Nos muestra la prueba y ya está. De todas maneras, ¿por qué el cáncer le vuelve bueno de repente? Eso es lo que no se explica, ahí está el salto. Y, por cierto, está claro que desde el 5.1. el cáncer va a volver. La cosa es retomar aquella pista con evidencias ahora. No las hay. Y sí, esto no es The Wire, claro. Yo lo defiendo siempre. Solo que incluso para el pacto de lectura que ha establecido con nosotros, lo del tren chirría. Muchas otras cosas no, ¿por qué? Porque sí están en las reglas que Breaking Bad se ha dado.

    JESSE JAMES: Por eso, precisamente, la quinta temporada de The Wire es más flojita. Entre otras cosas porque se sale de su marca: ha establecido un pacto que quiebra (con la engañifa que montan McNulty y Freamon, con lo de Omar). Eso mismo le achaco a Breaking Bad: no que tenga que ser realista, sino que dé un salto (no suficientemente cocinado) con respecto a las leyes de verosimilitud que ha establecido. COmo decía arriba, quizá con haber estirado el asalto al tren durante más capítulos habría sido bastante, para que no pareciera como un truco de magia acelerado, sino como una operación con una cantidad de riesgos e imponderables gigantesca, que necesitá más dudas y preparación. Yo creo que es precisamente eso: \”han subido los decibelios\” demasiado rápido, sin avisar a la sala de que se pongan tapones. Y la subida ha de ser gradual para no fundir los altavoces.

    DIEGO: Puede ser, pero entonces sería una trampa narrativa impropia de Breaking Bad, puesto que no ha dado pista alguna para pensar que sigue…

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  10. Seriálicos Anónimos

    Estoy de acuerdo con tu crítica, aunque reconozco que, en general, me ha gustado bastante esta mitad de temporada. ¡Ya solo por las ganas que tenía de que volviera! No me ha chirriado mucho nada en concreto porque Walter es un genio y de él te puedes esperar cualquier cosa…Los únicos apuntes que haría son dos:
    1. La fácil \”liquidación de Mike\” que, como dices, ¿cómo es posible que a un \”maestro\” le haya pillado tannnnn desprevenido? No le pega al personaje.
    2. Si Madrigal es tan potente que terminar mandando producto a la República Checa, ¿cómo es posible que no sea capaz de conseguir materia bruta y tengan que asaltar un tren -como bien remarcas- a lo McGyver?
    Por lo demás, echaré de menos BB cuando pasen los siguientes 8 capítulos. ¿Tendrá Gilligan algo nuevo cociéndose? ¡Esperemos que sí!
    S.A.

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  11. Isart Armengol

    Buenas! En primer lugar tremendo artículo, creo que no te has dejado nada en el tintero, de las mejores reseñas que he leído hasta el momento.

    Sobre la rapidez e inmediatez con la que hemos visto que Walter abandona el negocio, yo lo pongo en duda. Es verdad que el cáncer no encaja bien por lo que comentas, pero puede que haya alguna trampa y realmente no lo haya abandonado, que su orgullo sea demasiado grande para ello y en ese sentido la recta final nos depare otra sorpresa.

    Por otro lado el flashforward que vimos al principio de la 5ª me despista, parece como si huyera y en ese sentido es más coherente lo que hemos visto y lo que se nos insinúa con el final; que lo han descubierto cuando él lo había dejado. Y eso sería todo.

    Sobre la verosimilitud, estoy de acuerdo contigo pero la defiendo incluso más en el famoso episodio del robo al tren. No me chirrió en exceso, lo veo posible, no es una fantasmada que desentone hasta el punto de sacarte de la historia o no creértela. En cualquier caso, creo que la serie se puede permitir ese tipo de licencias y no quedar en evidencia.

    Por lo demás, excelente artículo, te felicito, es muy completo y coincido mucho en todo lo que comentas; en sus pros y en sus contras. Supongo que yo he terminado algo más entusiasmado con el resultado final de esa primera tanda, pero en cualquier caso veo que coincidimos en que cuando hace las cosas bien la serie está a otro nivel, y que la perfección es inalcanzable incluso para las mejores.

    Saludos!

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  12. mackey

    Buen análisis, como siempre. Pero yo también estoy más en la línea de carlosono, no me ha chirriado tanto el ritmo de esta temporada ni la supuesta falta de verosimilitud ni la supuestas incoherencias que le encuentras al relato. De todas formas, creo que estás sacando conclusiones precipitadas, esto no es un final de temporada, es un punto y seguido en lugar de un punto y aparte, por lo que no creo que sea acertada buscar coherencia en el comportamiento de Walter sin saber lo que en realidad ocurre.
    Por de pronto, yo creo que no sale del negocio, a pesar de que así se lo indique a Skyler, por lo tanto yo no me aventuraría a poner en entredicho sus motivaciones. Creo que hay muchas trampas en este half-season finale.

    En cuanto a Todd, el punto más negro de la temporada, es cierto que su incursión es muy repentina en el grupo, pero la necesidad de una 4ª persona para el urgente robo de la metilamina justifica su presencia. Es verdad que podían haberle dado unos capítulos al asunto y todo hubiese resultado más creible, pero reconozco que el cambio de ritmo de esta temporada no me desconcierta en absoluto.

    El hecho de que Mike baje algo la guardia tampoco me choca. Las situaciones se suceden a velocidad de vértigo y es normal que se cometan errores. No ver venir a Walter tampoco lo consideraría un error garrafal por su parte, de hecho el asesinato es más intuitivo que programado.

    Vamos, que estoy de acuerdo en que la perfección alcanzada por la tercera temporada es difícilmente igualable, pero para nada considero que esta primera mitad de temporada haya sido como un Battlestar Galactica 3 o un The wire 5. Creo que su cambio de registro nos ha pillado a todos por sorpresa, pero que ha estado a la altura de las expectativas, dejando las contemplaciones y la calma a un lado para abrazar la trepidante sucesión de acontecimientos sin darnos respiro. A mí también me vale este Breaking bad.

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  13. String

    Yo tampoco creo que deje el negocio, más bien lo ve como una oportunidad para recuperar a su family y dejar que Skyler piense que está fuera, y no creo que sea tan tonto como para pensar que le van a dejar salir del negocio sin más, además está trato con Lidia y la Republica checa.

    Que horror tener que esperar hasta 2013, que largo joder.

    Bienvenido, se echaban en falta tus análisis…

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  14. carlosono

    Me gustaría hacer un pequeño apunte al tema de que Walt deje el negocio.
    Como bien apuntas no hay nada en el texto que avale el cansancio; o sea, no hay nada a nivel de fondo que haga referencia a esto. Lo que yo me refería es que me ha dado la impresión de que a nivel formal, la estructura usada en el episodio, con el contraste entre los 2 montajes musicales, ha puesto sobre la mesa unas sensaciones de hastío que difícilmente se podrían poner literalmente en pantalla sin gastar mucho metraje. Desde mi punto de vista pone de relieve una fugacidad de la vida, una monotonía (que contrastan con la forma en la que vive el primer montaje musical del episodio: cada segundo atento, consciente). Eso eran unas sensaciones que no esperaba ni quería, pues la poca vida que le queda se le va, y por eso digo que aunque en su discurso del capítulo sexto haga referencia al “Empire Business” da la sensación de que justamente quiere un imperio por la sensación de triunfo constante y de vivir al límite que cree que le proporcionará (más allá del dinero y la droga).
    No creo que sea casual que se use una elipsis de 3 meses cuando en toda la serie había pasado poco más de 1 año, pues cuando llegas a la cima no hay nada más que ver, solo queda más de lo mismo y no esa tensión cortante. ¿Es eso lo que Walt quería, un imperio aburrido, un trabajo más? Delante de esto y de la posibilidad de recuperar a su familia toma la decisión que toma.
    Justamente Donna Bowman de AV Club abre su reseña sobre el episodio con una cita que hace referencia a Alejandro Magno y como lloró cuando vio que no había nada más que conquistar. En este caso creo que es algo parecido. Claro que quizás estemos haciendo castillos en el aire y realmente aún siga en el negocio, como alguna gente comenta por aquí. El año que viene saldremos de dudas, pero por ahora me creo su decisión, pues cuando estás en la cima ves que llegar allí ha sido la mejor parte.
    Creo que Breaking Bad se queda prácticamente sola en el Olimpo de las series por su versatilidad estética y estructural, que por ejemplo series legendarias como The Shield no poseen.
    Es un auténtico placer intercambiar opiniones tan a fondo de un producto tan potente 🙂

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  15. AlbertoNahum

    SERIÁLICOS ANÓNIMOS: Yo simplemente se lo habría puesto un poco más difícil, sobre todo sabiendo que Walter no venía con intenciones asesinas. Y lo de Madrigal, dentro de lo que cabe, puede tener su justificación: ellos controlan el producto, la metilanina la compran de fuera y está más controlada.

    ISART: Es que si no ha abandonado el negocio (algo que, ciertamente, parece más adecuado para la psicología megalómana del personaje). entonces los creadores han metido una trampa como nunca antes habían hecho. No es lo mismo que el envenenamiento de Brock, donde las pistas estaban ahí para quien pudiera recolectarlas. Aquí no. Y luego, en lo que discrepo de Zoller Seitz es en que lo del tren arrumbe con Breaking Bad, no. Estoy de acuerdo contigo: aunque no me guste, no invalida las grandezas de la serie.

    MACKEY: Conociéndote, estaba convencido de que íbamos a coincidir. Sorpresa. Primero: tienes razón en que he tratado esta tanda como una temporada. Pero, joer, el hiato de diez meses que nos espera no es para menos: Gilligan tenía su unidad narrativa en mente y quería a sus personajes en el punto B, donde de verdad empezará la bueno.
    En lo de Todd, tú mismo dices que es una necesidad. ¿Por qué tienen tanta prisa? No hay razones en el relato que lo justifiquen. Fíjate, hasta me habría resultado bien que esta temporada hubiera empezado con un \”diez meses después\”. Es decir, esperan a que la cosa se calme y Walter se da cuenta no solo de que necesita dinero, sino de que su ego gigantesco le reclama para lo que mejor sabe hacer. También es cierto que la ambición y el ansia de poder hacen extraños compañeros de cama… pero para eso está un Mike entre la troika para poner cordura criminal, ¿no?
    Con respecto a lo de Mike estoy empezando a pensar algo diferente. Quizá lo que chirría es la pérdida de los papeles tan extraña de Walter. Por supuesto que le hiere el ego, pero este Walter ya no es el mismo que perdía los papeles con la policía en el 3×2. Recuerda que en este mismo episodio 5.7 ha mantenido una sangre fría inédita chuleando a los traficantes más duros de la zona. Y que también había vuelto a entrar en el despacho del jefe de la DEA para cometer un crimen federal (haber pinchado las comunicaciones). Que solo un rato después le veamos perder los papeles así, olvidando además que había un plan B posible para conseguir los nombres. No sé. Ahora estoy pensando que lo que me chirría es ver a ese Walter desamparado, histérico, justo en ese punto del relato, donde parecía gélido y omnipotente.

    STRING: Lo dicho arriba: entonces es una trampa narrativa que nunca habían cometido.

    CARLOSONO: Umm, no sé. Es que a estas alturas hace mucho que la familia ha dejado de ser una verdadera motivación; al contrario, es una excusa para seguir con sus fechorías. Aunque pensándolo con vosotros, empiezo a sospechar que la única lectura sensata de los últimos cinco minutos es:
    1. Que Walter, en efecto, no ha dejado el negocio ni de coña.
    2. Que, por supuesto, ha vuelto el cáncer
    3. Que, en el fondo, lo que quiere es que le pillen, puesto que, ¿de qué sirve un genio si nadie más sabe de tus genialidades?

    Seguiré dándole vueltas. Es muy interesante la discusión, de veras.

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  16. mackey

    La 3 es una posibilidad que he barajado en Vayatele. ¿Y si Walter, consciente de que la va a palmar porque el cáncer ha vuelto, quiere que Hank sepa que es él Heisenberg? Me parece un poco rebuscado, pero encaja dentro de las motivaciones de Walter, cuyo ego en esta temporada ha llegado a su cénit y se presume inabarcable una vez lo ha conseguido todo. Pero claro, sin la verdad no hay reconocimiento, lo único que le falta. Que alguien le diga \’eres el putísimo amo de la barraca, un genio\’.

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  17. marcbranches

    Esencialmente de acuerdo con el artículo, creo que el ritmo interno de esta semitemporada se resiente de tanto frenazo y aceleración, como si fuera, en ocasiones, un coche gripado. Pero quizás estemos cometiendo el error de considerarla una temporada cerrada, cuando no lo es. Volvamos a juzgar cuando finalice la serie. Sobretodo, en el único punto en el que discrepo del magnífico análisis: \”I\’m out\”. Es obvio, porque Gilligan no da puntada sin hilo, que las escenas del hospital tiene importancia capital, probablemente con incidencia directísima en esa decisión, y que veremos un desarrollo de ese por qué en la temporada 5 2.0. No me chirría porque sé que ese hueco se ha dejado a propósito.

    Por lo demás, coincido en que la calma de la última escena es PROFUNDAMENTE ENERVANTE, porque SABES que va a ocurrir algo.

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  18. Luissss

    Se podrían decir muchas cosas de este mitad de temporada, pero en general ha quedado todo dicho. Irregular, a veces efectista y forzando (y alargando) momentos tensos dramáticamente para epatar con los acólitos de la serie… Pero, sin duda, ha tenido momentos brillantes, y a mí me ha gustado más que la primera mitad de la temporada pasada, a la que le sobraban minutos, e incluso capítulos.

    Por otro lado, tan sólo decir que se ha repetido el nombre de Jesse James varias veces durante esta mitad de temporada, y yo no lo veo casual. Creo que (quizás) podemos atisbar alguna pista sobre el desenlace de la serie. Por cierto, más que un samurái, la muerte de Mike (me) recuerda más al cine del gran Peckinhpah, y en concreto a esa obra maestra que es \’Pat Garret and Billy the Kid\’: http://www.youtube.com/watch?v=hFxwq33rVAs

    Saludos.

    Responder
  19. Richard

    Genial post, profesor, aunque no estoy de acuerdo con dos de sus críticas. El asalto al gran tren es un momentazo, si los hay. Visualmente una joya y entre dentro del patrón in crscendo de la serie, en la que Walter ya no es un timorato profesor de química, sino un gangster que se las juega todas. Y sobre la decisión de retirarse, pues creo que queda claro que el cáncer ha vuelto y eso lo motiva a irse, aunque los guionistas no han querido hacer esot tan evidente (lo desarrollarán en la quinta.dos supongo).

    Dejo mi crítica donde desarrollo a fondo: http://theinsider24.blogspot.com/2012/09/breaking-bad-un-pasito-de-la-gloria.html

    Saludos.

    Richard, desde Perú =)

    Responder
  20. Jesse James

    No entiendo porque te parecería una trampa tan burda e impropia de la serie que Walt no hubiera abandonado el negocio. De hecho, como bien dices, nada en la trama nos hace pensar como espectadores que eso sea cierto (\”Empire business\”, \”a world without coke\”, etc.).

    Estando de acuerdo con casi todo lo que dices, si me lo permites, creo que en esto te estas obcecando un poco Alberto! Tu mismo lo dices claro: \”No me lo trago de ninguna manera (…)No puede ser\”. Es precisamente por el hecho de que parezca tan ridículo, absurdo e inverosímil que Heisenberg haya dejado el negocio, que no existe trampa alguna! Todos sabemos (y contamos con la complicidad de los guionistas) que eso es totalmente falso, que como bien dices sigue \”cada vez más enloquecido en ser sombrero y leyenda.\”

    Gilligan sabe de sobras que esa información que Walter da a Skyler nos la tomaremos con mucho escepticismo, que sabemos que Walt es una manipulador nato y miente más que habla. No es un golpe bajo como el del avión de la 2ª ni nada por el estilo. Quizá seria tramposo si lo hubieran puesto en boca de un personaje fiable y sincero. Saber con certeza que existe una posibilidad del 99.1% (tan pura como su blue meth) de que Walt este mintiendo a Skyler es lo que descarta que los guionistas nos estén mintiendo a nosotros. De hecho, irónicamente, creo que lo tramposo seria que fuera verdad!

    Solo un apunte más, que ya me estoy haciendo pesado! ;P

    Releyendo el poema de Whitman me ha venido a la mente un pequeño detalle al que no le preste demasiada atención:

    \”Como un navío que avanza sobre las aguas…\”

    De repente he recordado el cuadro que Walt se queda mirando tan absorto. Un hombre en un bote abandonando a su familia, que se despide de el desde la playa…

    ¿Terminará Caronte navegando hacia el Hades con Ícaro esposado?

    ¿O optaran por tragedia griega tipo Antígona?

    ¿Walt convertido en Montana o en Creonte?

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  21. andres

    No estoy de acuerdo con el análisis, y estas son mis razones:

    1. Walter abandona.
    No me parece descabellado que abandone, después de todo el quiere mucho a su familia, eso fue el motor que hizo que un tímido hombre se metiera en un mundo violento completamente diferente al de él, y ese mismo motor le hace abandonar. Ante al suplica de su amada esposa, puso en una balance el amor por su familia y su orgullo y gano la familia. ¿Que tiene de raro?

    2. Mike muere.
    Si bien Mike es un gigante, creo que por primera vez ha sentido que todo su futuro se ha desbaratado, y eso no le permitio ver lo que le venía con Walter. Por otra parte Mike es más orgulloso que Walter respecto a que el cree que es intocable, y que nadie lo va pillar desprevenido, y por eso despreciaba a Walter, y ese fue su error.

    Me parece que esa era lo forma de morir de un tipo tan orgulloso como Mike.

    3 Say my name
    No creo que fuera tan descabellado hacer decir el nombre a ese grupo de mafiosos, sabemos como es Walter a la hora de retar tipos duros, ¿se acuerdan cuando reto al psicótico de tuco?, o ¿Cuando enfrento al socio de Jessi en el primer capitulo de la primera temporada?.

    Además Walter mato a Gus, que mantuvo por años a raya a ese grupo de mafiosos, era normal que pensaran que si mato a Gus algo pudiera tener entre manos si no hacia lo que el quería.

    ¿Que tiene de descabellado retar a estos mafiosos?

    4. La lasgrimas de Wall.
    Cuando yo vi llorar a Wall ante su cuñado por primera vez, pues me la estaba creyendo… Vamos hombre, sabemos como el adora a su familia… así que me parece una buena escusa para hacer mover a su cuñado. Además Walter sabía lo que hacia en dicha oficina, esa es una de las ventajas de ser cuñado del duro de la DEA.

    5. La inclusion de Todd
    Me parece normal hacer formar parte del equipo a Todd, después de todo Mike los conoce desde hace mucho tiempo… necesitaban a otro personaje que les ayudará en la operación del tren. Entonces ¿porque no escoger a ese chaval que mostraba ambición y respeto, respecto al negocio de Walter?. El quería tanto entrar en el equipo, que cuando vio a un desafortunado transeúnte, no dudo en mostrar que también la tenía larga y gruesa.

    Hay otros puntos en los que no estoy de acuerdo, solo que ya me tengo que ir.

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  22. radikalmani

    Hola. Es mi primer comentario en esta genial web (aunque la sigo desde hace ya un tiempo). Mi modesta opinión respeto a la muerte de Mike es que, si bien es anticlimática, creo que esta bien tejida. Me explico: todo orbita alrededor del respeto. Respeto es lo que tiene W.W al que ha sido brazo ejecutor de Gus, pero éste no existe en la dirección opuesta. Mike subestima a Walter, mas aun cuando Walter lo que espera de él es la admiración contenida que le profesaba a Gus y no el desprecio con que le trata ( manifestado con el hiriente comentario que desencadena su muerte…\”Tu lo has jodido todo; Gus era el bueno\”). Esta puñalada al orgullo de un Walter cada vez más temerario, más imprevisible y salvaje desemboca en el disparo que supondrá la muerte de Mike. Es un ataque de ira que se ha cocido bastante bien, pues Walter, si no recuerdo mal, pide en dos ocasiones la gratitud de Mike después de solventarle un problema, obtiendo la callada (rechazo) por respuesta. No se siente ni tolera que se le considere inferior a Gus; su ego le dice : \”Tu lo has Matado (I won); eres más y mejor. Y hay del que no se arrodille ante ti, porque perecerá bajo tu ira\”. Megalomanía (psicótica) en estado puro. A mi modo de ver la ira por considerarle (y verbalizarlo) inferior a Gus es el detonante de que pierda el control y no piense en la solución alternativa.

    Volviendo al respeto, queda patente con la pseudodisculpa que un Walt, medio arrepentido, le expresa a Mike ya en la orilla del rio: \” No pense en que Lydia también disponia de los nombres\”. Mike sigue en sus trece \”Cállate\” (quiero morir en paz). El último desaire de Mike camino del barril de ácido.

    Por otra parte, esto no desmerece en nada la evolución de Mike… otro gallo en el corral que ha fracasado en la tarea de \”suplantar a Gus\”. Él era barrendero, jugó a ser rey, y en el proceso, la duplicidad de tareas (dirigir la nueva sociedad y limpiar el rastro de la muerte de Gus) le volvió descuidado por agotamiento. Fracasó por todo ello y, en parte también, impulsado por el naif (que no reprochable) objetivo de dejar la vida solucionada a su nieta.

    Nada más. Con sus defectos, gozé como siempre de esta magnífica serie.
    Gracias a todos por convertir , a través de vuestras críticas (profesor Nahum) y comentarios (el resto), este pequeño vicio en una experiencia tan enriquecedora.

    Un saludo.

    Responder
  23. Eloi

    La 4a temporada de The Shield es perfecta de principio a fin.

    Y yo creo que ha sido un error separar la 5a temporada en 2 partes.
    Si hubieran emitido los 16 episodios seguidos seguro que habría quedado mejor, y la gente no se quejaría de que estos 8 episodios han sabido a poco.

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  24. Hyde

    Qué grande eres, amigo!!! Fabuloso análisis, aunque en lo que más coincido es en lo que subrayas: una temporada floja de Breaking Bad es mejor que la inmensa mayoría de las buenas series…

    Creo, sin embargo, y por ponerte un pequeño reparo, que no resulta justo analizar y diseccionar estos ocho capítulos como si se tratara de una verdadera temporada, tampoco compararla con las excelsas cuatro anteriores. Creo que el hecho de recortarla a ocho capítulos para alargarla otro año ha tenido mucho que ver con esa aceleración injustificada del relato. Personalmente hubiera preferido que nos entregaran la mitad de la temporada quinta ahora y el año que viene la segunda mitad, y no intentar darle forma de temporada a lo que difícilmente puede serlo. Aún así, Gilligan y su equipo han conseguido que, efectivamente, media temporada de BB no esté al alcance de casi nadie…

    Un abrazo fuerte

    Responder
  25. Pollos hermanos

    Gran análisis Alberto, terminé la temporada hace dos días y no podía creer que terminara así… he entrado a ver si comentabas algo y me encuentro este artículo.

    No hay una serie igual… uff!! ya lo comentaremos todo.

    Abrazos!

    Responder
  26. jameslann81

    Gran analisis de uan temporada irregular y con giros metidos con calzador, hasta el proximo verano no veremos como acaba Walter White/Heisenberg, Jesse Pinkman,Skyler y cia, pobre señor Ehrmantraut, no merecia acabar asi, yo califico a esta temporda como la temporada Jekyl/mr hyde de Walter, pero de todo modos durante cinco años he seguido episodio tras episodio este extraño invento de Vince Gilligan(antiguo guionista/productor de expediente X). Sigue asi, igual de mordaz Alberto, tu lo vales.

    Responder
  27. Arturo

    Fantástico análisis; bien trabajado y esctructurado, como la mayoría de los que he podido leerte, pero…hay cosas que no comparto. Por ir rápido:

    -no tiene que ver con B.B pero la cuarta de The Shield es impresionante, y quizá la mejor. Me sorprende, y mucho, que las incluyas en las fallidas como sí que es, evidentemente, la quinta de The Wire.

    – comparto otras opiniones, incluso tú lo mencionas, de que se analiza esta primera parte de la quinta temporada como un todo cuando sólo es un 50%

    – Todd…aparentemente entra muy rápido pero, y ya se ha dicho en un post, formaba parte de los hombres de Mike y es mucho mas inteligente que los tarugos de sus compañeros…ahí está lo de la cámara. Ademas, quieran o no necesitan una cuarta persona joven y decidida. Alguien tiene que entrar.

    – De acuerdo que el robo del tren hubiese resuelto mejor en dos capítulos, por ejemplo, pero qué fuerza visual tiene esa secuencia. Esto es televisión, iba a decir cine, y la fuerza de la imagen es tan necesaria como la escritura y el asalto al tren engrandece aún mas a B.B.

    – gran análisis sobre la situación de Skyler. Ha visto la verdadera cara de Walter y está tan aterrorizada que necesita varios litros de vino al día para mantenerse cuerda.

    – no creo que deje el negocio, ni él tiene ganas ni le van a dejar. Sí creo que vuelve a tener cáncer. Tengo que repasar el misterioso arranque de la serie.

    – por último, el descubrimiento por parte de Hank de quién es realmente su cuñado me deja frío. El problema es que no recuerdo que tiene que ver el libro con todo esto…si alguien es capaz de aclarmelo lo agradeceré.

    Magnífico blog, mis felicitaciones.

    Responder
  28. carlos risu

    Leídos con mucho ineterés artículo y comentarios, allán van algunas apreciaciones, así al pedo y sin dar muchas explicaciones, (¡no las dan ellos, las vamos a dar nosotros! )

    El tono de la \”penúltima\” entrega y ahí coincidimos (y entiendo penúltima como una peli larga de casi seis horas vista de seguido, dividida en ocho cortes; igual que los long play de toda la vida, digamos) es, desde luego, acelerado y rompe el ritmo (más bien lo precipita deliberadamente) con la mirada puesta en la verdadera película final, la esperada gran traca, ese momento donde saldrán a la luz todos los secretos. Esto es así y aunque a los sesudos seriéfilos de toda la vida nos cause desazón ver como un relato cincelado con paciencia veraniega infinita , aumentando la presión de la olla express durante años se convierte de golpe en una sucesión de videoclips epatantes (ciertamente preciosistas, y en eso AMC son maestros. ¿no es acaso una obra de arte \”audiovisual\” el montaje musical del cap. 08? Ufff)).

    No piensa mismo, me temo, la muchachada juvenil, los jesse-fans cautivados por frases lapidarias retuiteadas hasta la saciedad. SAY MY NAME SAY MY NAME YEAH BITCH MAGNETS YEAH BITCH MAGNETS tal tal tal. Si es cuestión de foco valorar ese \”pre-finale\” adecuadamente lo sabremos al final, obvio, más ahora ¿qué decir?. A mi me resulta demasado evidente que, una vez alcanzado el climax PIM PUM FUEGO de la cuarta, muertos y enterrados los malos malosos, el relato se convierte en epílogo: no es que nos quieran llevar de A a B por la vía rápida, no. Esta serie YA podría haber terminado ganando el bueno, como cualquier western cutre de domingo por la tarde; ya hemos visto, que digo visto, saboreado, paladeado en detalles mínimos, siempre relevantes, siempre tensos y explosivos… A, B, C, the big D y ahora nos llevan de la E a la W a toda prisa, en ocho dosis a golpe de elipsis, clips y cartoon. Y vale, a mi me parece bien. De hecho secretamente no quiero que acabe nunca ¿o no os pasa eso a vosotros, ehhhh?

    La serie huye hacia delante lo mismo que el ¿era profesor ? huye hacia delante y el público huye hacia delante y demanda más y cada vez más impacto emocional. Ya no \”hay tiempo\” para preparar, urdir, dudar. Queremos un desenlace y lo queremos ya. (y que nunca llegue el YA, jajaj, ¡eso es para tesis!). Recibido: Nos anuncian que venga, ya-acaba-pero-aún-no. Y yo les perdono todo, cada uno de los detalles que chirrían al autor del blog (y a mi, no me repito mucho, los hay a puñados en esta \”medioseason\”…. que si esa falta de profundidad-que-siempre-tuvo para explicar un criminal.traficante-currela.lo-que-seaque se cuela por la cara, un abogado estúpido que deja rastros, un asesinato en serie-en-dos-minutos , un atraco sin dejar rastro de golpe y porrazo y lo.planeé-anoche que-incluye-un-coche-que-pasaba-por-allí y etc, etc, etc ¿Verosimilitud? ¿Romper el pacto? No, señores seriéfilos, esta serie es un comic, siempre lo ha sido, un tebeo amarillo y picante, irrealismo mágico, un mundo cerrado con personajes de cartón piedra (el poil, el abogado, el narco, el ¿profesor\’) que, por alguna extraña y poderosa química entre guionistas, realizadores y actores, nos ha hecho creer que son seres humanos de verdad. Que sufren, que dudan y que ambicionan, que \”crecen\” como dicen los blogueros. Y mira, ya están todos tan crecidos que ahora sólo esperamos que estallen. Es un comic que cuando se va acabando necesita menos viñetas, que quiere-ser-super-intenso-al-final. cOmo cuando leíamos libros y notábamos que se va acabando el tocho y grrrr

    Ahí estamos: a esperar seis meses. Qué cabronazos no serán… te ponen la directa pero sólo para preparar lel fin de fiesta. Esta es mi predicción maya: estos ocho capítulos se desvanecerán en el recuerdo de la nada cuando veamos lo que sigue, recordaremos la musiquita y las frasecitas y que Skyler se volvío majara y \”mataron un niño\” y bah, Cuando todo haya acabado estos capítulos van a sobrar, no explican nada, solo cuentan historietas , ¿y acaso eso importa? ¿no ses un gozo ver esta serie sin más? Lo dicho, esta temporada no es el libro, es el EPILOGO. Y tiempo hay de debates y pajas mentales lostianas. Unos cabrones, repito.

    Me estoy enrollando y ya corto. Cuatro apuntes se me ocurren al hilo de vuestras teorías.. El cáncer, si acaso, se cura si te vuelves bueno, si te enfrentas a tus miedos y sacas lo mejor, si te \”nace el amor\”, no si te conviertes en un demente sicópata que pierde el sentido de la relidad y la empatía y no deja de mentir a todo el mundo compulsivamente, que se da por abandonado, por perdido el amor de su compañera y ahsta de sus hijos, y OJO, de de su alumno-hijo (¿o acaso Jesse no encuentra al padre verdadero en Mike?).. en un soberbio delirante que \”ni es\” consciente siquiera de las vidas que va dejando a su paso. Y dicho esto ¿qué significa exactamente\”I´m out\”? ¿Uno deja de ser narcocapo de un día para otro, qué digo capo, Artista del Quimicefa, The Best Drug Maker Of America ¿Que ahora Heisenberg I deja su obra 99% en manos de negros (mejor dicho, rubios), como el Todd? ¿Acaso ha dejado la gente de golpe de drogarse en Checoslovaquía? ¿Ha finiquitado el negocio vendiéndoselo a Goggle o cómo? Y más.. ¿no es cierto que un ex drogadicto se queda zumbado un buen rato si deja de meterse? ¿verdad que eso lo saben todos los ex adictos al cristal que lean esto? (ja, ja, lo mismo ahora se dedican a FABRICARLA sin meterse, uf, peor me lo pones,: pa salir trastornado, y encima matando críos que pasaban por allí y….. ¿el cáncer te hace chochear de tal manera que te cargas al abuelo en retirada porque sí, porque no habías caído que la otra, jo lo siento, uy-mira-te-he-disparao-pero-no-lo-he-pensao jiji… o es que, como cualquier mafioso sabe, no-puede-quedar-ni-uno-vivo con lengua ¿pues entonces entonces por qué no cargarse al alumno, y al abogado, y todo quisque… ah! y el gran final esperado… la GRAN EXPLOSION FAMILIAR por llegar… que, oye, cuñaooo, que la poli no es tonta, oyes, que eso de dejar pistas en casita, no en el dormitorio, no, sino en el único sitio público posible, el WC…. uf, no sé yo si esto es arco argumental superior, si WW ya es Dios y todo es un PLAN o es una caricatura que sobrepasa hasta a los guionistas y quieren tirar por la calle del medio vía rápida y amén…. vale, me creo que la anunciada caída será la GRAN tragedia griega-tex-mex siglo XXI. Yo digo: una vez vi Rubicon y lo dejaron ahí plantá, y se pusieron a cagarla con Hell on Wheels, o Walking Deads sin pies ni cabeza… o ya la cagaron con The Killing, que yo por avisar… que estos de la AMC hasta dónde yo llego, nunca han ACABADO una serie como Dios manda todavía… claro que si resulta que WW es el mismo dios ya me callo. Uf que nevvios..

    Nuevo género: coherencia mágica. No tengo prisa, aún no he cumplido los 50. (Y gracias).

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